¿Por qué sentimos dolor?
Por las fibras A delta, terminaciones nerviosas que pueden ser estimuladas de forma mecánica, térmica o química. La piel es sensible al calor, los golpes y los cortes. Los órganos internos, en cambio, pueden ser extirpados sin que duelan; si pueden, en cambio, doler por irritación química. El hígado y los pulmones son prácticamente insensibles.










